martes, 14 de julio de 2015

Provoca tu destino

Cuántas veces te has sentado a esperar a que las cosas cambien, a que todo vaya mejor para sentirte bien. Cuántas ideas se han ahogado antes de crecer porque esperabas el aporte de algo o de alguien que nunca llegó. Hoy saliendo del restaurante vi esta furgoneta parada enfrente:

Tenía pegada esa enorme foto con el lema "Provoca tu destino", y yo añadiría: no esperes a la suerte, la suerte es provocar la oportunidad, como describí en El Poder de la Motivación.
Es imposible vivir sin equivocarse en algo, a menos que vivas agachando tanto la cabeza que ni si quiera vivas, y ahí esta el fracaso.  J K Rowling
 Bien, pero, aparte de eso ¿cómo puede uno provocar su destino? Bueno, creo que no hace falta ningún acto de magia para ello, para mi la receta es mucho más simple:
  1. Tomar la responsabilidad. Y dejar de culpar a nadie por lo que sucede, ni si quiera a ti mismo. Mántente informado y toma tus propias decisiones, comienza a proyectar tu intención dando un primer paso hacia adelante ya.
  2. Perseverar. Lo que vayas a hacer, hazlo bien hecho y toma el tiempo necesario, si te equivocas, comienza de nuevo, corrige hasta que tengas el mejor producto que seas capaz de crear, hasta el punto en que no te quepan dudas de que has dado lo mejor de ti. No escuches las críticas de los demás a menos que sean constructivas.
  3. Cosechar los resultados. Y preprara tu espíritu para recibir lo que sembraste mutiplicado. Tu plantaste una semilla, pero volverá a ti con creces, disfrútalo.
Tu vida es una obra de arte y sólo tú eres el artista. Esto se comprende más y mejor con el paso del tiempo cuando nos vamos despojando de tantos lastres innecesarios para contemplar lo esencial. Creo que a veces el enemigo mayor es uno mismo, o el "yo" como dirían algunos, pero no hay que enfadarse con él, al contrario, hay que invitarlo al cambio, atreviéndose a salir de la zona de comfort y de control y madurar. Acepta lo bueno que tienes ahora mismo y vuela... devuélvele a la vida lo que te da, multiplicado.
¿Hasta dónde quieres llegar?

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